viernes, 18 de octubre de 2013

¿Cómo afecta la prima de riesgo a la economía familiar?

En este artículo vamos a hablar de la "famosa" prima de riesgo. Contaremos en qué consiste, cómo se calcula y cómo afecta tanto a los países como a las entidades financieras, las empresas y las familias. También daremos algunos consejos para llevar sus consecuencias lo mejor posible. 

¿Qué es la prima de riesgo?

La prima de riesgo mide la recompensa por arriesgar más en una inversión. Vamos a verlo con un ejemplo:
Supongamos que tenemos un dinero ahorrado y queremos invertirlo en un banco. El banco A nos ofrece un 1% de rentabilidad, se trata de una entidad que funciona muy bien, es solvente y nos da bastante confianza. Por otro lado, el banco B nos ofrece un 3% de rentabilidad, pero en cambio se trata de una entidad que tiene pérdidas y hay rumores de quiebra. Tenemos dos opciones, poner el dinero en el primer banco y obtener menos beneficios o arriesgar en el otro banco para conseguir más rentabilidad. En este caso la prima de riesgo sería esa diferencia entre el 3% y el 1%. Es decir, la prima de riesgo por invertir en el banco B sería de 2 puntos.

Bien, pues a nivel de los estados ocurre lo mismo. Los países necesitan emitir deuda pública para financiarse. Los inversores para comprar esa deuda exigen una cierta rentabilidad, que dependerá de la confianza en que se les va a pagar. Cuanta más desconfianza hay, más recompensa exigirán los inversores y, por tanto, mayor será la rentabilidad.

¿Cómo se calcula?

La prima de riesgo coge como referencia una inversión segura y después la compara con la inversión que se quiere realizar. En el caso de las deudas públicas europeas Alemania es el punto de referencia. ¿Por qué Alemania? Pues porque es el país con más peso y que mejor va de Europa.

Como vara de medir se utilizan los intereses que ofrecen los países por los bonos a 10 años. Supongamos que Alemania paga un interés del 1,8% y España un 4,2%. La prima de riesgo de España será la diferencia entre el 4,2 y el 1,8, es decir, 2,4 puntos porcentuales. Para llegar a las cifras que vemos siempre en los medios de comunicación hay que multiplicar por 100. Así, en este caso serían 240 puntos básicos.

Por tanto, y como resumen, diremos que la prima de riesgo es el mayor coste que debe asumir un país cada vez que se tiene que financiar si lo comparamos con Alemania.

¿En qué nos afecta una subida de la prima de riesgo?

Afecta al país: el incremento de la prima de riesgo encarece la financiación del Estado, es decir, el Estado tiene que pagar más dinero para colocar su deuda.
Afecta a las entidades financieras: los bancos van a tener un coste mayor para captar dinero y trasladarán esos costes a los préstamos que conceden a empresas y ciudadanos.
Afecta a las empresas: las empresas tienen que pagar más por sus préstamos y este mayor coste las hace menos competitivas frente a empresas de otros países. En el peor de los casos puede haber proyectos que se queden sin financiación y ello provoca que algunas tengan que despedir a parte de sus empleados.
Afecta a los ciudadanos: las familias somos el último eslabón de la cadena, en nosotros termina todo y, por tanto, a nosotros nos llegan todos los efectos.
- Si el estado necesita más dinero para financiarse, nos sube los impuestos.
- Si los bancos endurecen las condiciones de los préstamos, una parte de los ciudadanos se queda sin acceso a ellos. Y los que lo consiguen, es a un coste mayor.
- Como las empresas también tienen que pagar más dinero por los préstamos, intentan compensar al menos una parte subiendo el precio de los productos o bajando costes con, por ejemplo, bajadas en los salarios.
- Si las empresas no tienen financiación y se paran sus proyectos, necesitarán menos trabajadores y habrá despidos.

Por tanto, si sube la prima de riesgo, el efecto para las familias será:
- Más impuestos
- Préstamos más caros y más difíciles de conseguir
- Subida de precios
- Sueldos más bajos
- Más paro
- Menor capacidad de consumo

¿Qué ocurre cuando la prima de riesgo baja?

Cuando la prima de riesgo -en lugar de subir- baja, deberíamos en teoría esperar los efectos contrarios. Sin embargo, hemos visto una bajada de la prima española de 600 a 400 puntos y, recientemente, al entorno de los 250-240 puntos, y sin embargo ni nos han bajado los impuestos, ni es más fácil el acceso al crédito ni bajan los precios, ni hay más trabajo...

Con este tema ocurre como con el precio de los combustibles. Cuando sube el precio del petróleo nos suben el precio de la gasolina, pero en cambio, cuando baja el precio del petróleo apenas se nota en el precio de la gasolina... Como decimos, los ciudadanos somos el último eslabón de la cadena y da la sensación de que -ocurra lo que ocurra- vamos a estar pagando las consecuencias. En todo caso, a medio o largo plazo, seguro que nos va mejor con primas de riesgo bajas.

Consejos para las familias

Podemos tener la sensación de que poco o nada podemos hacer ante este tipo de movimientos macro-económicos y que simplemente nos tenemos que aguantar y dejar caer el chaparrón. Esto no es así. Los ciudadanos, dentro de nuestras posibilidades, sí podemos actuar, si no para evitar las consecuencias, sí al menos para intentar mitigar los efectos. Siguiendo estas pautas y consejos nuestra economía familiar será más fuerte y, por tanto, menos vulnerable:

1) Llevar un mayor control de nuestra economía doméstica nos permitirá manejar de forma más eficiente un presupuesto que cada vez es más ajustado. Para ello aconsejamos tener el hábito de elaborar un presupuesto familiar y actualizar mensualmente su información, Esta herramienta básica nos permitirá conocer en qué se nos va el dinero y hacer previsiones de futuro.
2) A partir de este primer paso, recomendamos establecer una pauta mensual de ahorro, cada uno en función de sus posibilidades. En estos tiempos en los que es tan difícil llegar a fin de mes, hablar de ahorro puede parecer una quimera para muchos. Sin embargo, con independencia de nuestro nivel de ingresos, cualquier mejora de nuestra situación pasa necesariamente por equilibrar gastos e ingresos hasta conseguir un pequeño remanente por pequeño que sea. El truco para conseguir esto es no esperar a fin de mes, sino más bien al revés, que este ahorro sea el primero de los cargos que tenemos en nuestra cuenta bancaria tan pronto nos ingresan la nómina. 
3) Este ahorro lo destinaremos en primer lugar a reducir en la medida de lo posible nuestro endeudamiento. Una familia menos endeudada será menos vulnerable. Para ello empezaremos por amortizar en primer lugar los préstamos que nos resultan más gravosos (aquellos por los que pagamos un interés más alto). 
4) Una vez conseguido esto, destinaremos el ahorro a conseguir un fondo de emergencia, es decir, un remanente que nos permita prevenir situaciones complicadas e imprevistas. Se suele recomendar tener un fondo de emergencia que cubra al menos entre 3 y 6 meses de gastos familiares. No obstante, en tiempos de incertidumbre como los actuales, no estaría de más superar esta cantidad.

Todo esto, que puede parecer complicado, es posible. En un próximo artículo explicaremos cómo hacerlo con un método que funciona y que ya ha ayudado a muchas familias. 

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